¿Alguna vez saltaría usted de un avión sin tener ningún paracaídas? ¿Prendería fuego al único puente que le permitiese escapar de una isla llena de caníbales? ¿Dormiría una larga y placentera siesta en el interior de la boca de un león? Pues bien, si nunca en la vida haría una de estas cosas, ¿por qué insiste entonces hacer algo mucho peor? ¿Por qué insiste en vivir dentro de una ECONOMÍA INSOSTENIBLE? Si aún así insiste en continuar como hasta ahora, trate de observar con atención la realidad que le rodea y sepa cómo atrasar lo más posible el inevitable desastre...

19 mar. 2010

Progreso regresivo

El reloj mentiroso que anda para atrás

Cuando una persona mira un reloj nunca esperará que las agujas comiencen a andar para atrás, es decir, que marquen una hora cada vez más antigua. Si un reloj, por cualquier motivo, andase para atrás sería considerado un mentiroso, un farsante. Esto es así porque el tiempo siempre avanza, nunca retrocede. Y la hora marcada por un reloj, por tanto, no puede nunca retroceder.

La ECONOMÍA INSOSTENIBLE, sin embargo, sí que puede. Consigue ser tan falsa como un reloj mentiroso y avanzar hacia atrás.

Mirándose al espejo, la ECONOMÍA INSOSTENIBLE se cree tan bella como una flor y tan dulce como la miel. Es tan maravillosa, tan genial, que haga lo que haga todo lo hace bien y supone siempre un gran avance. Así, a sus propios ojos, no cabe duda de que progresa continuamente, sin nunca equivocarse. Su avance es tan incuestionable como el propio avance del tiempo.

Quienes se atreven a decir que la ECONOMÍA INSOSTENIBLE anda hacia atrás, esos sí que son mentirosos. No entienden lo que es el auténtico progreso. O incluso, llevados por su fanatismo, parecen querer un absurdo retorno a tiempos pretéritos. Y muchas veces critican simplemente por criticar, cuando no por pura envidia.




La liebre, la tortuga y el cangrejo.

Si se realizase una carrera entre una liebre, una tortuga y un cangrejo, todos diríamos inmediatamente en que el ganador sería. Pero en el mundo de la ECONOMÍA INSOSTENIBLE esto sería un error. En primer lugar, porque la liebre seguramente tropezaría con la tortuga y caería al suelo rompiéndose una pata. En segundo lugar, porque la tortuga se quedaría dormida dentro de su caparazón, sin avanzar un solo paso. Y en tercer lugar, porque la meta no estaría colocada delante, sino detrás de la salida. El vencedor sería evidentemente el cangrejo, que sería el único en retroceder y llegar triunfalmente a la meta.

El cangrejo es el símbolo de la ECONOMÍA INSOSTENIBLE. En realidad, no importa dónde esté situada la meta: el cangrejo siempre llega el primero, siempre es el que avanza, siempre es mucho mejor que los otros. Los otros están inevitablemente equivocados. Se equivocan cuando piensan que la meta está situada delante, o en cualquier otro lugar. Y si luego se atreven a cuestionar la extraordinaria victoria del cangrejo es simplemente por pura envidia. La liebre y la tortuga son unas envidiosas.

Si usted vive en una ECONOMÍA INSOSTENIBLE no lo dude ni por un momento: ande siempre hacia atrás, como un cangrejo, y sea victorioso. Adelántese a los otros retrocediendo. Nunca diga que va a algún lugar. Diga siempre que regresa a ese lugar. Regresar de los sitios es la mejor y más rápida manera de haber llegado a ellos.




Abandonar el futuro para caminar hacia el progreso.

Quien ha vivido muchos años y tiene cierta experiencia de la vida sabe que a un hecho lamentable le sucede otro feliz, y a un hecho feliz le sucede otro lamentable. Alegrías y desgracias se van así repitiendo en el tiempo. Que un acontecimiento sea más reciente que otro no quiere decir que sea necesariamente mejor o que se haya producido un avance. Para ello sería necesario valorar si ha habido un avance o un retroceso en nuestras condiciones de vida.

En la ECONOMÍA INSOSTENIBLE esto no es así. Cualquier acontecimiento reciente es siempre mejor que cualquier otro del pasado. Cualquier acontecimiento reciente es siempre más moderno, más avanzado, representa mejor el futuro, indica mejor el camino del porvenir... En otras palabras, cualquier acontecimiento reciente representa siempre el progreso.

Si los arquitectos construyen un edificio de 40 pisos, eso es progreso. Si el edificio se hunde al poco tiempo, eso es progreso. Si con los escombros se construye una choza, eso es progreso. Si la choza se amplia para formar otra vez un edificio de 40 pisos, eso es progreso. Y si el edificio se hunde otra vez, ya sabe: intente no estar debajo de él.

Si usted vive en una ECONOMÍA INSOSTENIBLE no se preocupe nunca en saber lo que debe hacer para progresar. Haga cualquier cosa y eso será inevitablemente un progreso.

Si un buen día le apetece hacer algo, críe caracoles. Si pretende entonces progresar, crie gallinas que se alimenten de los caracoles. Luego trate de amaestrar a las gallinas para que hagan acrobacias arriesgadas. Monte entonces un circo y recorra el mundo mostrando las habilidades de sus gallinas. Venda luego el circo a una multinacional y compre acciones de una compañía de turismo para mapaches… Sí, efectivamente, sin darse cuenta de lo que hacía, sin haber pensado en nada, usted habrá pasado del humilde negocio de la cría de caracoles al negocio millonario del turismo para mapaches. Sin saber muy bien cómo, usted habrá progresado. Usted será sin duda un individuo moderno. El futuro será suyo.